Lastres

La población, vista desde el Cantábrico.

De un vistazo

Junto a Cudillero, es uno de los pueblos marineros más pintorescos de Asturias. Su casco urbano se extiende en anfiteatro por una ladera que desciende hasta el mar. Casas blasonadas y típicas viviendas de pescadores integran un bello conjunto.

A destacar

Lastres es el lugar perfecto para contemplar las tradicionales casas de pescadores asturianas y degustar los sabrosos frutos gastronómicos que ofrece el Cantábrico.


En detalle

Tan espectacular como Cudillero pero menos turístico, Lastres es un pueblo marinero singular, dispuesto en anfiteatro en una empinada ladera que desciende hasta el mar. Se trata del lugar perfecto para contemplar las tradicionales casas de pescadores asturianas y degustar los sabrosos frutos gastronómicos que ofrece el Cantábrico.

Es recomendable dejar el coche en la parte alta del pueblo y descender a pie hasta el puerto, recorriendo las estrechas callejuelas y deteniéndonos de vez en cuando para admirar las vistas y los recoletos rincones urbanos. El regreso será algo más fatigoso, pero sin duda esta es la mejor manera de sacarle todo el jugo a la visita.

Pesqueros en Lastres.

Prosperidad ballenera

Lastres conserva varias construcciones blasonadas de los siglos XVII y XVIII, testimonio de su prosperidad en esta época, cuando la caza de ballenas y la pesca eran la principal ocupación de sus habitantes y dejaban sustanciosos beneficios.

También dos capillas del siglo XVI, las del Buen Suceso y San José, y una iglesia parroquial del XVIII, Santa María de Sádaba. En un prado sobre los acantilados que dominan el pueblo se alza la ermita de San Roque. Desde su emplazamiento se divisa una bella panorámica de Lastres, la costa y la cercana sierra del Sueve.

Procesión marinera

La procesión marinera de la Virgen del Carmen, el domingo siguiente al 16 de julio, es el festejo más señalado de Lastres. La imagen de la Virgen es trasladada hasta el puerto, donde se hace a la mar acompañada de una nutrida comitiva de embarcaciones. El recorrido termina con una oración y el lanzamiento al Cantábrico de coronas de flores. De nuevo en el puerto, llega el momento de disfrutar de la sidra y las viandas marineras típicas de la localidad.

Una vista del apretado caserío de Lastres, con el puerto al fondo.

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