“Desde el Paleolítico, el hombre ha formado parte del paisaje asturiano. Cazadores nómadas, constructores de dólmenes, astures, romanos y visigodos dejaron poso de su cultura en forma de vestigios arqueológicos y manifestaciones artísticas. “

Historia y arte de asturias

 

Los primeros hombres que dejaron signos de su presencia en tierras asturianas eran cazadores y recolectores nómadas que vivieron entre los años 100.000 y 10.000 antes de Cristo (a.C.), en el período de que llamamos Paleolítico. Se dedicaban a la pesca y el marisqueo y capturaban ciervos, renos, caballos, bisontes y otros grandes mamíferos. Han llegado hasta nuestros días muchos de sus instrumentos, como hachas, hendidores o raederas, fabricados por manos expertas en sílex o en cuarcita.

Una buena colección de estas piezas puede contemplarse en el Museo Arqueológico de Asturias, en Oviedo. A finales del Paleolítico, hace entre 20.000 y 12.000 años, estos nómadas comienzan a ocupar de forma habitual cuevas y abrigos rocosos. En su interior pintaron y grabaron en la piedra a los animales de los que dependía su existencia, además de manos y diferentes signos.

En el Principado de Asturias se han descubierto 39 estaciones de arte rupestre paleolítico, de las que cinco están abiertas al público. Son las cuevas de El Pindal (Ribadedeva), La Cuevona y Tito Bustillo (Ribadesella), El Buxu (Cangas de Onís), San Román de Candamo (Candamo) y La Loja (Peñamellera Baja).

Historia y arte de asturias

 

Constructores de dólmenes

Del Neolítico datan las construcciones que llamamos megalitos, realizadas con grandes bloques de piedra. Las más características son los dólmenes, tumbas compuestas por grandes bloques pétreos, que a su vez se cubrían con tierra y piedras más pequeñas que formaban un túmulo. Entre el millar de enterramientos de este tipo que se conservan en Asturias, son especialmente interesantes el dolmen de Santa Cruz, en Cangas de Onís, y el conjunto tumular del monte Areo, en el concejo de Carreño.

La irrupción del hierro está asociada en Asturias a la llamada cultura castreña, articulada en torno a los castros o asentamientos fortificados, formados por cabañas de piedra ovaladas o circulares de piedra. La forma de vida de los hombres y mujeres que ocuparon los castros, a los que conocemos como astures, se basaba en la explotación ganadera, asistida por una agricultura bastante limitada. Se han encontrado más de 300 castros en el Principado. Los mejor acondicionados para la visita son los de la cuenca del río Navia, especialmente el de Coaña.

Fueron los astures quienes, junto a los cántabros, se enfrentaron a la dominación romana en el norte peninsular, con una lucha de guerrillas que trajo de cabeza a las legiones. Finalmente, el emperador Octavio Augusto se puso al frente de las tropas para someter definitivamente a los astures, lo que consiguió en el 19 a.C. La victoria militar vino seguida de una lenta romanización que transformaría la cultura autóctona, desterrando creencias e idioma e insertando a Asturias en los circuitos comerciales del Imperio, donde era valorada por su riqueza en metales preciosos.

Historia y arte de asturias

El control romano sobre Hispania se desmorona durante el siglo V y son los visigodos, un pueblo germánico, quienes se hacen con el gobierno peninsular. En el 711, las disputas dinásticas entre la nobleza goda permiten una intervención musulmana que termina convirtiéndose en invasión.

Al hilo de la llegada de árabes y bereberes se gesta el nacimiento del Reino de Asturias, cuando restos del ejército visigodo encuentran refugio en las montañas astures y sellan un pacto con sus habitantes, eligiendo como rey al noble Pelayo en el año 718. La monarquía asturiana perdurará hasta el 910, cuando el centro de poder de los reinos cristianos del norte se desplaza hacia León y Castilla. La expresión artística de la monarquía asturiana será el Prerrománico, un arte singular que combina elementos originales con otros visigodos, mozárabes o de tradición local.

La propia evolución del prerrománico y la llegada de influencias europeas a través del Camino de Santiago provocan la consolidación de un nuevo estilo artístico, el románico. La iglesia de Santa María de Narzana (Sariego), el convento de San Pedro de Villanueva (Cangas de Onís) o la iglesia de San Juan de Amandi (Villaviciosa) son algunos ejemplos del románico asturiano. La obra de más valor es la Capilla de San Miguel, en la catedral de San Salvador de Oviedo, un centro de peregrinación que rivalizaba con Santiago (de ahí el dicho Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y desdeña al señor).

Historia y arte de asturias

Con el avance de la Edad Media, la vida urbana y el comercio cobran importancia en Asturias, que a partir del siglo XII asistirá a la fundación de numerosas villas, llamadas polas. También contemplará la irrupción del gótico, que muestra su esplendor en la catedral de Oviedo y en dos villas marineras, Avilés y Llanes.

Los concejos y la burguesía serán los protagonistas políticos de este período. En 1388, Juan I convierte a Asturias en un Principado, reservado al primogénito real. Asturias intervino poco en los grandes acontecimientos de la España imperial, como las primeras fases de la colonización de América. Su vínculo más citado con la monarquía de los Habsburgo es el desembarco de Carlos V en Villaviciosa, en 1517, la primera vez que el emperador pisó tierras españolas.

Las dos grandes figuras asturianas de esta época serán Pedro Menéndez de Avilés, fundador de la primera ciudad de los Estados Unidos (San Agustín, en Florida) y Gonzalo Méndez de Cancio, marino que importó el cultivo del maíz al Principado. A comienzos del siglo XVII, la llegada del maíz americano supondrá una revolución agrícola en la cornisa cantábrica, reduciendo las hambrunas. Ya en el XVIII, comienza a desarrollarse la industria en Asturias.

Historia y arte de asturias

 

Esplendor ilustrado

Es también en esta centuria, la de la Ilustración, cuando Asturias sale del orillamiento en el que había permanecido durante las centurias precedentes. Gaspar Melchor de Jovellanos (1774- 1811), hijo de Gijón y uno de los máximos exponentes del pensamiento ilustrado español, es la figura más visible de este proceso de revitalización, en el que la minería del carbón, la siderurgia y el comercio se perfilan como fuentes de riqueza.

Comienza también la emigración hacia América. A finales del siglo XIX se explotan ya forma sistemática los recursos carboníferos asturianos y la llegada de capital indiano contribuye a acelerar la industrialización, que se consolidará durante las primeras décadas de la siguiente centuria. Tras las sacudidas de la revolución obrera asturiana (1934) y la Guerra Civil (1936-39), el Principado vive la consagración de la siderurgia como sector estratégico y su posterior y traumática reconversión. En 1981 se aprueba el régimen preautonómico de Asturias y diez años más tarde entra en vigor el Estatuto de Autonomía.

 

Historia y arte de asturias

 

El fecundo retorno de los indianos

Un hecho que marcó la historia del Principado durante el siglo XIX fue la emigración hacia América de los asturianos y el posterior retorno de muchos de ellos, generalmente los que habían hecho fortuna.

Estos indianos, como se les conoce, reactivaron la economía, aburguesaron muchas villas y erigieron elegantes casonas, que hoy forman parte de la aquitectura típica de la región.

 

Recomendamos