Grado

Mercado de Grado

De un vistazo

Grado es mercado. Como punto de encuentro entre la vía Jacobea y la vía del Camín Real de La Mesa, Grado tiene un arraigo histórico con el comercio, que le hace ser uno de los enclaves asturianos donde se palpa, de manera más intensa, ésta actividad y donde la podemos disfrutar en todo su esplendor cada miércoles y cada domingo durante todo el año. La villa es el punto de llegada de la primera etapa del Camino Primitivo de Santiago. El primer Camino, tomado ya por Alfonso II “El Casto” en su peregrinación desde Oviedo a Santiago de Compostela en el Siglo IX.

A destacar

El mercado dominical donde los puestos ambulantes se unen al comercio local en una animada actividad mercantil en la que colores, olores, trasiegos y conversaciones componen la más pintoresca y reconocida imagen de la villa moscona.

En detalle

La evolución histórica de la tierra moscona no fue ajena, ni en su origen ni en la actualidad, a las disponibilidades geográficas que el territorio gradense proporciona. La amplitud y fertilidad de sus vegas, la confluencia de varios ríos, el pasillo natural que se conforma entre el centro y el occidente astur, y el más angosto vado sobre el río Nalón de la comarca (Peñaflor), modelaron la historia del concejo desde su origen hasta la actualidad.

En la Alta Edad Media estos dominios son conocidos como el territorio de Prámaro y así fueron identificados hasta que la fundación de la puebla de Grado y su Alfoz, por Alfonso X El Sabio en el siglo XIII, reemplazaron su primera identidad. Las necesidades de contar con una primera etapa en el Camino de Santiago desde San Salvador de Oviedo (hoy catedral de Oviedo), la confluencia del Camín Real de la Mesa proveniente de Castilla, calzada ya utilizada en época romana, y la fecundidad de las anchas vegas de Prámaro, hicieron de este lugar el ideal para fundar una ciudad cercada por muralla y dotada de mercado, marcando para siempre el carácter mercantil e itinerario de la villa de Grado, y determinando para siempre el lugar para el gobierno de su alfoz.

El discurrir de los tiempos labró un destino común reconocible en murallas y torreones medievales (cerca de Grado, torres de Villanueva y Báscones), palacios nobiliarios de época moderna (Marqueses de Ferrera, Condes de Agüera, Marqueses de Miranda-Valdecarzana, Marqueses de Fontela), ensanches burgueses (Calles Alonso de Grado, Manuel Pedregal, Cimadevilla), casonas indianas (Capitolio, Villa Julita, Villa Granda, Villa Ramonita, etc.) y barrios populares (Calles Nuevas, El Casal, San Pelayo, etc.).

Por las mismas razones estratégicas, Grado, antesala del occidente astur, ha sido protagonista de singulares episodios en los conflictos bélicos habidos en la época contemporánea, siendo destacados los de la Guerra de la Independencia, con la batalla de Peñaflor, y la Guerra Civil, con el denominado Pasillo de Grado, y cuyas huellas aún son hoy visibles en diversas zonas del concejo (Peñaflor, El Fresno, Cabruñana).

No obstante, Grado mantiene hoy la huella de sus primigenias tradiciones en múltiples pueblos y caseríos, donde aún se conserva un rico patrimonio etnográfico y cultural de enraizada esencia asturiana. Sirvan de ejemplo sus brañas del Alto Cubia, así como la gran abundancia de hórreos, paneras, pisones, molinos y otros ingenios hidráulicos que de manera uniforme se distribuyen por toda la geografía moscona.

Mosconas y moscones. Orígenes de un gentilicio

La razón por la que los habitantes de Grado son conocidos como moscones es incierta, pero si es cierto que todos asumen este gentilicio con orgullo y presunción. Prueba de ello son los galardones anuales denominados Moscones de Oro, que la Asociación de Amigos de Grado concede cada año a las persona o instituciones que se han destacado en su contribución al progreso y reconocimiento de la tierra moscona.
Sobre el origen del gentilicio moscón existen diversas hipótesis, ninguna de ellas confirmada con certeza. Algunas remontan sus raíces a la notoriedad de una acaudalada familia de la villa en la Baja Edad Media, la familia Mosca, mientras otras hacen referencia a las emboscadas contra las tropas francesas en el angosto paso de Peñaflor, donde los milicianos de Grado disparaban desde ambos lados haciendo silbar sus balas como "moscones".
Sea como fuere, lo cierto es que los moscones y mosconas se muestran felices con su gentilicio, siendo este utilizado y representado profusamente como un gordo, nervudo, y peludo moscón, a la mayor gloria de Grado.

Ayuntamiento de Grado

Una pequeña ruta nos permite descubrir el encanto moscón.

Empezamos la ruta en las inmediaciones del Palacio de Miranda-Valdecarzana, un perfecto ejemplo de arquitectura palaciega del siglo XV con posteriores reformas en los siglos XVII-XVIII. Se puede observar como se aprovechó la antigua estructura de la muralla para construir parte de los muros del palacio sobre ella. La austeridad y la sobriedad son  los rasgos distintivos del palacio, si bien el interior no deja de sorprendernos con un patio empedrado y una fuente central muy llamativos. El Palacio de Miranda-Valdecarzana es visitable ya que se trata de un edificio público donde tiene su sede la Casa de Cultura de Grado, con biblioteca, sala de exposiciones, etc y la cada vez más reconocida Aula de las Metáforas, dedicada a la poesía.

En la parte trasera del Palacio de Miranda-Valdecarzana se encuentra la Capilla de Los Dolores. Probablemente el edificio más emblemático de Grado. Se construyó por orden del Tercer Marqués de Valdecarzana a principios del siglo XVIII y serviría como capilla privada de la familia. En origen, la intención del Marqués era unir el palacio con la capilla, aún hoy en día podemos observar los sillares salientes de ambos edificios.
Desde el punto de vista estético se trata de un templo de planta cuadrada y con muy poca decoración exterior, pero destaca el uso de la bicromía entre la caliza gris y rosa. El interior, que se divide en tres tramos (sacristía, altar y nave), está más profusamente decorada, pero nos llama la atención el hecho de que no existe retablo ni otros elementos decorativos, tales como lámparas, relicarios, etc. Todos estos objetos fueron saqueados por las tropas francesas en la Guerra de Independencia, incluidas las campanas, que a día de hoy son una réplica de las originales hechas en madera.

Proseguimos nuestra visita por Grado para acercarnos al Ayuntamiento, data de mediados del siglo XIX y en él intervinieron los arquitectos Andrés Coello, Juan Miguel de la Guardia y Leopoldo Corujedo. Aunque sigue la estética de las casas de indianos, nunca lo fué, siempre se utilizó como ayuntamiento. Tiene tres pisos y una torre con un cuarto piso donde se sitúa el reloj.

Cerca del ayuntamiento se encuentran los restos de la muralla, recientemente recuperados para su visita. El primer testimonio documental que habla de la muralla moscona se remonta a principios del siglo XIV, así puede que fuese construida a finales del siglo XIII. Constaba de dos puertas, una de ellas con puente levadizo sobre un foso que la rodeaba. Fue derribada en su mayor parte en el siglo XIX por temor a que sirviese de defensa a las tropas francesas en la Guerra de Independencia.

Como indicamos Grado es mercado, y éste tiene su representación física cada miércoles y cada domingo en las calles mosconas, pero si hay un lugar emblemático donde el mercado se vive éste es la Plaza del General Ponte. Podríamos decir que es el punto neurálgico de Grado. Antiguamente los puestos se organizaban por los productos que vendían y se distribuían en el espacio correspondiente. En la actualidad en ésta plaza es donde se ubican los puestos de venta de productos agroalimentarios.

Rodeando la plaza hay una serie de edificios de interés. Comenzaremos con la Casa de los Fernández Miranda, data de finales del siglo XVIII o principios del XIX y como dato curioso sirvió como camerino y alojamiento al grupo de teatro, creado por Federico García Lorca, La Barraca en su primera representación en tierras asturianas.
También localizada en la Plaza del General Ponte está la Casa de los Arcos. Data del siglo XVIII y es un tipo de vivienda urbana que se repite en otras zonas de Asturias. Probablemente es el único ejemplo que permanece en pie de un grupo de casas del mismo estilo que rodeaban la plaza. Nos llama la atención los sillares de caliza rosada de la planta baja, así como el balcón del primer piso de estilo rococó.

Continuando nuestra ruta por Grado nos encontramos con la iglesia de San Pedro. Construida en 1884 con aportaciones del Estado y los vecinos, abrió al culto en 1890. Mezcla elementos neorrománicos y neogóticos, tiene tres naves y doble campanario. Durante la Guerra Civil fue incendiada y una de las torres se vino abajo. Durante ese periodo se usó la Capilla de Los Dolores como iglesia parroquial.

A finales de siglo XIX y principios de siglo XX se produjo un éxodo de la Asturias rural hacia los países americanos en pleno desarrollo. Éstos emigrantes iban en busca de una oportunidad y con el objetivo de mejorar su situación económica. Algunos de ellos lo consiguieron, fueron los llamados Indianos, y cuando tuvieron la posibilidad de volver a su lugar de origen lo hicieron, mandando construir sus casas de estilo palaciego, pero también sufragando obras y edificios públicos para el uso del resto de sus conciudadanos e incluso contribuyendo al desarrollo social de su entorno.
En Grado tenemos muy buenos ejemplos de edificios indianos, destacaremos dos de ellos. El primero es Villa Granda, como la mayoría de ejemplos de arquitectura indiana en Grado, está situado en la Carretera General y data de 1890. Fue mandada construir por Don Juan Granda, emigrante a Cuba donde regentó una plantación de tabaco y se casó con la hija del cónsul de España en La Habana. Tras enviudar decidió retornar a su Grado natal donde construyó Villa Granda. Es una construcción de planta rectangular y bastante sobria en el exterior. En el interior los techos están pintados con escenas mitológicas y el mobiliario se trajo de Francia. Pero su singularidad recala en que cada una de las piedras que componen la construcción está numerada y  existe un plano guía para volver a colocarlas por si alguien algún día decide cambiarla de su ubicación actual.
El otro ejemplo de arquitectura indiana que vamos a destacar es el Capitolio o Casa Velázquez. De estilo ecléctico es quizá el más notable ejemplo de arquitectura indiana que encontramos en la villa de Grado. Aunque no se sabe a ciencia cierta se le atribuye al arquitecto Juan Miguel de la Guardia.
Se trata de un edificio de planta cuadrada, con dos pisos y buhardilla y una torre con cuatro pisos y cubierta piramidal. Se levanta en el centro de un amplio jardín en donde, según se cuenta, también recogía una réplica del grupo escultórico de las Tres Gracias de Cánova.

Puente de Peñaflor

Villa Granda y el Capitolio sólo son un pequeño ejemplo de éste tipo de arquitectura. La Casa de Indalecio Corujedo o el Palacete de la familia Martínez serían casas indianas dignas de mención.

Nos gustaría mencionar, para finalizar la visita a Grado,  las principales zonas de esparcimiento de los moscones, que son el Parque de San Antonio o parque de abajo y el Parque Manuel Pedregal o parque de arriba. Junto a estos estaría en paseo fluvial del río Cubia, de una longitud de tres kilómetro y que discurre por el entorno de la villa.

Además en el concejo de Grado tenemos una serie de patrimonio digno de visitar y descubrir, como la Torre-Palacio y Capilla de Villanueva en Villanueva, se accede por la carretera AS-311 en sentido Yernes y Tameza desde Grado. Se trata de un torreón del siglo XV que formó parte de un castillo. El palacio y la capilla son posteriores. El Palacio de los Condes de Agüera, situado en Agüera, se accede también por la AS-311 desde Grado. Otro edificio singular es el Palacio de los Ferrera, en Bascones, con torreón del siglo XV; se accede desde la N-634 en sentido Oviedo a la altura de Fuejo. También el Palacio de Bayo, en la localidad homónima, del siglo XVII; se accede por la carretera AS-313 en sentido Sama de Grado desde Grado. No nos podíamos olvidar del Puente de Peñaflor, construido en el siglo XII y reconstruido en varias ocasiones , tiene un valor histórico como vía de entrada del Camino de Santiago al concejo de Grado y también por haberse librado allí una importante batalla contra las tropas napoleónicas en el año 1809, durante la Guerra de la independencia. Une los concejos de Grado y Candamo sobre el río Nalón y se accede desde Grado por la N-634 en sentido Oviedo.

Santuario del Fresno

Son de especial interés las iglesias de San Juan en Peñaflor, San Martín en Gurullés, San Vicente en Castañedo y Santa Eulalia en La Mata ya que constituyen unos perfectos ejemplos de arquitectura románica. También destacaríamos la iglesia de Santa María en Restiello por sus magníficas pinturas murales del siglo XVI donde se representan escenas de la crucifixión de Cristo. Por último destacaríamos  el santuario de Nuestra Señora del Fresno, lugar de gran devoción popular y desde el cual tendríamos unas excepcionales panorámicas de los valles del Narcea y del Nalón, de la sierra del Aramo y de la ciudad de Oviedo.

Tampoco debemos olvidarnos del área arqueológica de La Cabruñana, que se puede recorrer a través de una ruta, la PR AS-127 y donde encontramos túmulos funerarios que datan del periodo neolítico. A través de varias rutas también podemos descubrir la riqueza del concejo de Grado. A modo de ejemplo tendremos la Senda del Conde de Coalla (PR AS-101) que partiendo de Alcubiella recorre el corazón del concejo. Otras sendas como la de los pueblo deshabitados o la ruta de la escanda, nos muestran la riqueza etnográfica de la zona. Y no debemos olvidar la senda de la abadía, la ruta de las ayalgas o la ruta del río Cubia.

Si optamos por realizar un gran recorrido, el Camino de Santiago cruza el concejo de este a oeste. Mientras que el Camín Real de La Mesa lo cruza de sur a norte.

No debemos perdernos las fiestas de Grado. La Primera Flor se celebra el primer domingo tras el domingo de Pascua y destaca el importante mercado que tiene lugar. Seis semanas después tiene lugar la Segunda Flor, también con un importante mercado. Pero las fiestas más multitudinarias son Santiago y Santa Ana, cada 25 y 26 de Julio, con variadas actividades para chicos y mayores y donde el agua toma protagonismo. Además son múltiples las fiestas y romerías que se celebran en distintas localidades del concejo a lo largo del año.

Recomendamos la visita al Museo Etnográfico de Grado. Situado en el polígono de La Cardosa, se trata de un equipamiento donde se recoge una importante colección de aperos, útiles y herramientas que nos muestran la vida en el entorno rural. Podremos vivir una experiencia con el modo de vida de nuestros abuelos. El museo está dividido en varios espacios que nos muestran el proceso del pan de escanda, la vida en el hogar y los productos que se elaboran en el, el trabajo en el campo, la escuela rural y los oficios tradicionales, desde el barbero hasta el goxeiro o cestero, pasando por la forja, el madreñero, el carpintero o el zapatero.
Para visitar el museo es necesario realizar una reserva previa, para información dirigirse a la oficina de turismo o al correo turismo@ayto-grado.es.
Como complemento al museo etnográfico de Grado, se puede visitar una colección etnográfica selecta en las escuelas indianas de Sama de Grado, bajo la tutela de la Asociación Cultural La Castañar, es necesaria reserva telefónica previa.

Fuente: www.grado.es

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